Construir un negocio (en línea) va, como ya puedes esperar, con altibajos. Sin embargo, un momento de 'bajón' puede sentirse mucho más intenso cuando estás en medio de ello. De hecho, no serás el primer emprendedor que, después de la enésima decepción, decide que ese trabajo asalariado no es tan malo después de todo. No en vano, el 60% de los autónomos cierra sus puertas dentro de los cinco primeros años.
Emprender es intenso
Puedes preguntarte si, sobre todo en la actualidad, todavía existe una separación real entre el trabajo y la vida privada. También puedes preguntarte si debería existir. Una cosa es segura: si decides emprender, entras en una fase especial en la que la mesa de la cocina es al mismo tiempo tu escritorio y en la que las 17:00 horas ya no significan que estás 'libre'.
Esa confusión entre el trabajo y la vida privada... es genial mirar hacia atrás más tarde, con una sonrisa agradecida. Pero cuando estás en medio de ello, puede sentirse como una fase muy insegura. Y eso tiene un impacto.
Sin bajones, no hay altibajos
Si tu negocio va bien, te sientes bien. Si las cosas no van como quieres, es difícil disfrutar del descanso. Como lo mires, emprender tiene un gran impacto en tu salud mental. Eso te da, por un lado, una mentalidad muy fuerte que te servirá en todos los desafíos de la vida, pero, y no hay que callarlo, puede ser difícil. Desalentador, también. Inseguro, agotador, frustrante.
Por muy cliché que suene, sin las emociones anteriores, emprender quizás no sería tan atractivo. Porque son los momentos de bajón los que hacen que los momentos de altibajos se sientan tan increíblemente buenos. Es la combinación de ambos lo que hace que la emoción de emprender sea tan grande.
No existe el éxito overnight
La conciencia es tu fuerza. ¿Conoces la cita "Soy un éxito overnight, solo me llevó 20 años"? Nadie es exitoso de la noche a la mañana. Si lo fuera, tirarían la toalla en la primera decepción que les ocurra después. ¿Por qué? Por la misma razón por la que las personas que ganan la lotería se gastan el dinero en poco tiempo: saltan la etapa en la que se construye la mentalidad, la perseverancia y el compromiso para manejar el éxito y el dinero de manera consciente.
Es esa etapa, la etapa en la que estás ahora, la que te permite mantener tu éxito cuando finalmente lo logres. Y, cuando todo vaya mal, es esta etapa la que te permite construir algo a partir de 'nada' en el futuro. Lo has hecho antes, después de todo.
Lo estás haciendo ahora.
¿Cuál es entonces la verdad detrás de los altibajos?
Que no existen el uno sin el otro. Que son dos ingredientes esenciales para ser emprendedor. Y que, incluso cuando todo se sienta muy mal, son los momentos en los que estás creando la base más sólida para el futuro.
Sí, emprender puede ser un desafío para tu salud mental. Sobre todo cuando quieres mucho, pero no parece que funcione. Piénsalo como un músculo que se vuelve más fuerte: cuando finalmente lo logres, tendrás la capacidad de soportar el éxito. Y es que la etapa inicial, incluidos los bajones, es imprescindible para ello.



