Rómpe con tus viejos hábitos con 3 consejos de oro
¿Quieres deshacerte de tus malos hábitos y trabajar en una nueva y mejorada versión de ti mismo? Con estos pasos, por fin dejarás atrás tus viejas rutinas y crearás espacio para establecer y mantener hábitos eficientes.
Con 3 consejos, aprenderás a 'reprogramarte' de manera óptima, a qué tan fácil puede ser adoptar buenos hábitos y a dejar atrás tus viejos modos de una vez por todas.
Así que aprenderás rutinas que te ayudarán a alcanzar el éxito y, poco a poco, tu vida soñada se irá haciendo más visible.
Descubre la naturaleza del hábito
Un hábito no es igual que otro; por lo tanto, no hay una receta mágica que funcione para deshacerse de diferentes tipos de rituales. Antes de establecer un plan de acción, es importante tener una visión clara del tipo de hábito que intentas cambiar.
Afortunadamente, es probable que tus malos hábitos caigan dentro de una de estas 3 categorías principales y así descubrirás rápidamente su verdadera naturaleza.
1. Hábitos inconscientes
Estos son aquellos rasgos y modos que realizas de manera inconsciente y en los que no te detienes a pensar. Piensa, por ejemplo, en el uso de ciertas palabras de relleno, adoptar una postura determinada o cubrirte la boca cuando toses.
Estos hábitos simples pueden parecer inofensivos y cotidianos, pero a menudo son difíciles de desaprender. Pero no tengas miedo, también te desharás de estos modos con un buen plan de acción.
2. Hábitos compulsivos
Estos hábitos surgen de una necesidad psicológica y a menudo se manifiestan en pequeñas rutinas y acciones. Ahora mismo, probablemente pienses en la fobia a la suciedad, hurgar en la nariz y ese tipo de tics; pero no te equivoques, las adicciones también caen bajo la categoría de 'compulsivos'.
¿Te comes hasta enfermarte con ese snack, no puedes evitar fumar un cigarrillo o bebes tu sexto café del día? Es probable que tus malos hábitos sean compulsivos. Afortunadamente, estos rituales son fáciles de reconocer, y eso ya es la mitad del trabajo.
3. Hábitos diarios
Los hábitos menos obvios son las acciones y rutinas que forman parte del 'ritmo' normal de tu día. ¿Qué hace que esta categoría sea tan diferente? Estos hábitos están profundamente arraigados en la vida diaria y forman un patrón claramente repetitivo.
Estos hábitos inocuos tienen un gran impacto en tu día. Esto puede sonar un poco aterrador, pero en realidad es solo algo bueno. ¡Porque pequeños cambios y ajustes en estas rutinas diarias pueden hacer una gran diferencia de inmediato.
Aprende a conocerte a ti mismo
No es la naturaleza del hábito, sino la falta de autoconocimiento lo que a menudo es el problema; y al determinar de dónde vienen nuestros rituales, podemos hacer algo al respecto.
Cada persona es única, con un conjunto completamente propio de características, rasgos y hábitos. Al profundizar en lo que te hace 'tú', puedes descubrir qué rutinas te estorban y te detienen, y qué nuevos hábitos podrían encajar bien con tu personalidad y ambiciones.
1. ¿Inviertes más en esfuerzo y energía o en dinero?
Dicho de manera simple, hay 2 tipos dentro de este ámbito. Uno actúa rápidamente y dedica toda la energía y esfuerzo posible a, por ejemplo, un nuevo proyecto, pero no invierte los medios necesarios para alcanzar el éxito. ¿Trabajan duro? Seguro. Pero ¿lo hacen de manera inteligente? No siempre…
Esto es, por ejemplo, el deportista ambicioso que no quiere un abono en el gimnasio y el emprendedor trabajador que se niega a invertir en un curso absolutamente necesario.
Por otro lado, hay el tipo que gusta de gastar dinero en resolver problemas, pero que prefiere ahorrar energía, tiempo y esfuerzo.
2. Todo o nada vs. 'lo normal'
Hay personas que disfrutan de un delicioso trozo de chocolate, y hay personas que disfrutan de toda la tableta. Ya seas uno u otro, para ambos tipos se aplica: la mejor estrategia es aquella que se adapta a ti personalmente.
¿No es para ti disfrutar con moderación? No hay problema, ayúdate a ti mismo, elimina esas tentaciones y deja de trabajar en tu contra.
3. Promoción o prevención
Estos dos extremos representan el núcleo de nuestras motivaciones para encontrar nuevos hábitos y crear una vida mejor. ¿Eres motivado por el éxito y la productividad, o más enfocado en hacer pequeños cambios para evitar problemas potenciales?
Al descubrir qué te motiva a ti como persona a mejorar tu vida, elegirás más fácilmente una estrategia que funcione para ti.
Cómo aprender nuevos hábitos de manera fácil
Ahora que hemos descubierto la verdadera naturaleza de nuestros hábitos y nos conocemos bien a nosotros mismos, es hora de poner manos a la obra. Para dejar de lado nuestros antiguos hábitos y aprender nuevos, utilizamos las siguientes 2 estrategias:
1. Responsabilidad
Al rendir cuentas ante ti mismo (y ante los demás) cuando no cumples con tus compromisos, te mantendrás alerta y aumentarás drásticamente tus posibilidades de éxito.
¿Quieres empezar a hacer deporte cada mañana, comenzar con un desayuno saludable o simplemente levantarte un poco antes? ¡Genial! Establece un plan de acción, compártelo con los demás y sé estricto contigo mismo cuando no cumplan con tus compromisos.
Al hacerte responsable cuando no haces lo que querías hacer y al compartir tus intenciones con las personas de tu entorno, crearás el mejor motivador y te rendirás mucho menos.
2. Repetición
La clave para aprender un nuevo hábito: repetición, repetición y más repetición…
Convierte tu nuevo hábito en una rutina dedicándole atención cada día, y antes de que te des cuenta, lo harás de manera automática.
Sigue estos consejos de oro y estratégicos, hazlos tuyos y conviértete finalmente en la versión eficiente, exitosa y feliz de ti mismo que siempre habías querido ser.



